Mostrando entradas con la etiqueta nosotros los hombres. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta nosotros los hombres. Mostrar todas las entradas

lunes, 17 de mayo de 2010

Rambo vs. Hera

¿Es distinta la energía masculina y la femenina? Seguramente si.

Básicamente tenemos un entendimiento, de la energía masculina como una energía de acción, los mayores energetizados de esta forma podría ser “Rambo”, “Termineitor”, Alejandro Magno, Napoleón etc. Y tantos otros próceres de la historia o deportes, que la demuestran a lo largo de su vida.


La energía masculina tiene mucho que ver con la acción, la destrucción y la creación, el cambio, lo nuevo, los placeres y los avances, la mente en plena conciencia, la avaricia y la lujuria, los juegos y el azar, la absorción de nuestros sentidos hasta el grado de estupidez, ¡¡en un balón!! Que no tiene absolutamente nada con la realidad, de hecho, no existe una razón válida para querer patear un balón de una lado a otro de la cancha, aparte de la de alimentar nuestros egos y demostrar nuestra superioridad sobre de la de nuestros adversarios, no existe. Son momentos irreales, bueno esa es la idea básica que yo tengo sobre la energía masculina.


En todo caso la energía femenina tendría que ser la de la pasividad, la calma, el amor incondicional sir requerir pago, desinteresada como ella sola, pero a la vez mandona, felina, controladora y absorbente, el sueño de una vida perfecta, la des-animalización de nuestros actos, la mente sobre la materia, es el ocho del tarot, la Diana apuntando perfectamente su flecha, no hacia cualquier blanco, si no hacia el indicado; no hay muchas flechas ni mucha fuerza en sus brazos para mandarlo, por lo tanto, sus metas y blancos tienen que ser certeros; los blancos de sus amores a la vez tienen que ser totales y entregados, no hay forma de desperdiciar energía ni segundas oportunidades, no hay forma de fallar como en la energía masculina, que puede darse el lujo de desperdiciarse pateando un balón, o volteando a ver a otras mujeres, cuando en la casa tenemos al amor de nuestra vida, por esa razón no entienden nuestra sin-razón de búsqueda constante de lo ajeno, por eso el dios de los cristianos tuvo que poner una cláusula específica dentro de sus escrituras para poder controlar de alguna manera los impulsos masculinos, su energía, su fuerza que se desborda hasta el desperdicio de tiempo, fuerza, vida, que sale desbordada en un momento de descuido, fecundidad, abundancia de energía que no sólo está limitada por los objetos meramente heterosexuales, si no que tiñe hacia otros ámbitos, al final el hombre siempre será un hombre, independientemente de los objetos destinos de su erogenización.


También por eso el hombre destruye muchas veces la personalidad de los hijos, lo hace básicamente porque a el han destruido muchas veces su personalidad, y quiere que los hijos salgan de alguna manera curtidos, en eso de la reconstrucción de sí mismos. Y la madre los reconstruye infinidad de veces, como para darles esperanza e instrucción a los pequeños de que siempre hay algo más, que por más cruel que sea el destino, siempre existe la energía femenina que nos permite reconstruirnos de la nada. La energía sanadora de nuestras ancestras, la energía formadora de nuestras abuelas y madres, la energía alquímica de las cocinas en las que se formaron los ingredientes primordiales de nuestra mente, músculos y sentimientos, en donde se formaron nuestras fuerzas y gustos, creación pura, sin la opción de destruir lo construido, sin opción al error en fin Energía femenina, ni más ni menos pura o importante, simplemente diferente.

lunes, 23 de noviembre de 2009

¿Somos mascotas o que?

¿En que momento la balanza del machismo se inclino peligrosamente al feminismo? Los extremos no son buenos, siempre hay controladores y controlados, controladoras y controladas, para algunos momentos de nuestro desarrollo, es bonito dejarse llevar y permitir que tu pareja tome el control de tu vida, tus decisiones, tus sueños, tu comida, tu ropa, tu auto, tu casa... y así nos podemos seguir, hasta nuestros más intimos pensamientos. Requiere de mucho tiempo y reflexión dejar de ser mascotas ávidas de la aprobación de nuestro ser amado, para convertirnos en seres de ideas independientes, con intereses y amores comunes.

Todo esto porque, el fin de semana pasado escuche a una compañera de grupo decir algo que me hizo sentir "mascotizado" algo como "aquí los machos se castran..." GUAU? me hizo sentir por lo menos incomodo, pero no realice la reflexión si no hasta un par de horas después, y es que bueno, esta frase debería de estar en el mismo estante junto con "aquí mando yo", "las mujeres cargadas y en el rincón", "sirve le a tu hermano", "para que quieres estudiar", "mujer tenía que ser", "todas las mujeres son iguales", "¿quien entiende a las mujeres?", "ella es mi Catedral, las demás son mis capillitas", "todos los hombres son iguales", "los hombres no pueden hacer mas de dos cosas a la vez", "los hombre no lloran", "si no estoy yo, los niños no comen" y pues bueno de esta forma podríamos seguir hasta el infinito, ya que para criticarnos, compararnos y poner una barrera entre los sexos, tenemos una creatividad suprema que, a mi forma de ver, simplifica pero limita enormemente, nuestras relaciones, nuestras vidas y nuestros roles; si el hombre estuviera solo, seguramente seria más eficiente en muchas cosas, pero pagaría muy cara esa eficiencia; así mismo, si la mujer estuviera sola, seguramente podría hacer muchas cosas a la vez y de manera eficiente, pero (corrijan me si me equivoco) la vida no seria igual de divertida.

Somos y debemos ser seres tan independientes como para poder funcionar perfectamente en solitario, pero tan dependientes como para elegir por no hacerlo por nada del mundo. Es tan bonito poder pedirle a tu pareja que haga tus obligaciones, no porque seas un conchudo, si no porque puede hacerlo, y de vez en cuando, hacerte sentir una mascota por elección.

viernes, 20 de noviembre de 2009

¿Estoy mal? ¿estamos mal?. que alguien me explique.

Los hombres

¿Los hombres somos sencillos? Jajaja , nada más fuera de la verdad, a menos esto pensado entre hombre (digo pensado porque la libre-expresión sentimental no es uno de nuestros atributos más brillantes) porque para las mujeres realmente somos bastante más básicos de lo que son ellas, tenemos tantas complicaciones, con frecuencia somos lo que no queremos ser, obligados por una realidad económica diferente a la de nuestros sueños y a nuestros anhelos, mismos que si se cumplieran al pie de la letra, seguramente nos llevarían hacia un lugar en donde no quisiéramos estar y por lo tanto nos regresaría al principio.

Tenemos que ser(esto para cumplir con las expectativas generadas en el sexo opuesto y para nosotros mismos): justos, proveedores, tiernos, bailadores, célibes, madreadores y agresivos, buenos negociantes, buenos para el sexo, es más casi casi maestros tantricos; a la vez guapos, seguros de nosotros mismos, buenos padres, buenos hijos, y ni hablar buenos esposos y sobre todo ciegos, c o m p l e t a m e n t e c i e g o s y a demás, sufrir de amnesia, esto porque no podemos ver ni con los ojos del pensamiento, los atributos físicos de ninguna otra mujer presente, pasada, futura o imaginaria que no sea con la que estamos casados, ahhh y no tenemos que ver NUNCA DE LOS NUNCAS los defectos de nuestra querida esposa que se han ido lógicamente acumulando con los años.

Hasta aquí todo estaría bien si no fuera porque los hombres no somos así por más que luchemos toda la vida para serlo, y segun yo no podremos serlo. Porque la mayoría de las cualidades mencionadas con anterioridad son simplemente antagónicas, no podriamos ser por ejemplo: tiernos y rudos, a menos que tuvieramos una bipolaridad a la carta.

Nos encontramos en una constante lucha entre nuestro ángel de la guarda y nuestro demonio, en la mayoría de las veces, el primero sale bien librado, ya que, a pesar que luchamos contra toda la fuerza de la evolución, estamos enfocados en llevar con bastante decoro, repito la mayoría de las veces, nuestros intereses enlazados con los intereses femeninos, llamase hogar, familia, trabajo, superación o cualquier interés de los llamados “legítimos” que a fin de cuentas son los que soportan nuestra felicidad y nuestro modo de vida.

Pero muy en el fondo están presentes casi a cada instante deseos bastante mas terrestres que se van filtrando y se deposita en los sustratos mas profundos de nuestra psique, hasta que se forma un carámbano bastante visible además de incomodo que no nos permite estar en ninguna posición sin verlo y sentirlo, mismo que, poco a poco, ataja nuestros sentidos, después la mente, y finalmente acaba por romper nuestra voluntad, para entrar en nuestra realidad, formándonos toda clase de problemas con las personas que se encuentran alrededor, mismas que, apoyadas en su desarrollo, no pueden entender la fuerza de nuestros demonios internos, demonios masculinos contra los que no han tenido que librar batalla alguna, demonios sin tregua ni piedad, resistentes y tenaces hasta lo absurdo, quien o que se divierte de tan malsana haciéndonos tan proclibes hacia ciertas cosas, ¿no hubiera sido más fácil simplemente hacernos ultradependientes de una sola mujer?.

dime por favor que opinas.

p.d. tqm monse ¡yo si soy ultradependientemente fiel!